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Ataque a los salarios

Depender de los servicio sociales a pesar de trabajar a tiempo completo

- Emine Sariaslan

La mayoría conservadora de la Comisión de Seguridad Social y Salud del Consejo de los Estados (SGK/CSSS) pretende aprobar una normativa federal que permitiría salarios extremadamente bajos y convertiría el domingo en un día laboral más. Según la propuesta, los trabajadores tendrían que trabajar 17 horas diarias durante los siete días de la semana, con remuneraciones por debajo del mínimo vital. Ante esto, los sindicatos ya han amenazado con convocar un referéndum.

Ideólogos radicales

En la sesión de primavera, el Consejo de los Estados volverá a examinar las propuestas correspondientes. Su comisión competente se muestra ahora firmemente decidida a reducir los salarios mínimos cantonales aprobados por el pueblo y a obligar a los trabajadores a trabajar los domingos, y además por menos dinero: quienes trabajen más de seis domingos al año dejarán de recibir el recargo del 50 %. Ello en contra de la voluntad de la ciudadanía. Los sindicatos han ganado más de dos tercios de las votaciones sobre la ampliación del horario comercial, y en muchos cantones las ventas dominicales adicionales que ya están permitidas no se aprovechan plenamente, porque no atraen a las y los consumidores. En la ciudad de Berna, el sector ideológico sufrió el año pasado un duro revés: la ampliación obligatoria de los horarios de apertura los sábados no fue bien recibida por el público y finalmente se eliminó. A pesar de ello, la posibilidad de comprar las 24 horas sigue siendo una obsesión para los partidos de derecha. Y, a pesar de los datos, parece que no hay nada que los hagan replantearse su postura.

Trabajando y dependiendo de los servicios sociales

A los empleadores les preocupa incluso más la idea de que, en Suiza, un empleo a tiempo completo debería garantizar un salario suficiente para vivir que la propia protección de la salud de los trabajadores. Por eso luchan en todos los frentes contra salarios mínimos que permitan subsistir. Como declaró en marzo de 2025 ante la Comisión de Economía del Consejo Nacional el director de la patronal, Roland A. Müller: un salario que asegure el sustento «no es tarea de los empleadores». Añadió además: «En algún momento hay que poner un límite. Al final, hay que tirar de la ayuda social». Estas palabras son una auténtica burla para peluqueras, personas empleadas en el sector de la hostelería-restauración, la limpieza, así como para todas las personas que tienen que trabajar por salarios de miseria y, aun así, no logran llegar a fin de mes.

¿Habrá referéndum?

La gran cuestión sigue siendo: ¿reaccionará a tiempo la coalición de los salarios de miseria o es que, precisamente los representantes de los cantones, quieren invalidar las decisiones democráticas de sus propios cantones con un dictado federal? Una cosa está clara: si el Consejo de los Estados también da el visto bueno al dictado federal de los salarios de miseria, el pueblo tendrá la última palabra.

(Adaptado, Clemens Studer, Work, 17.02.2026)