Un aviso interno de Migros Aare ha provocado la indignación de 8500 empleadas y empleados: en él se les acusa de tener un comportamiento demasiado arriesgado en su tiempo libre y, por ello, de ser responsables del aumento del estrés y de los accidentes en las filiales. Ahora, el gigante naranja, Migros, ha dado marcha atrás.
En los carteles se leía: «Las salidas de ocio y las vacaciones provocaron 2100 días de baja laboral en Migros Aare en 2025». Y eso sin contar las derivadas de accidentes de tráfico o lesiones deportivas. Los «especialistas de ASGS» (Seguridad y Salud en el Trabajo) añadían: «Los accidentes no ocurren, se provocan». Otro cartel detallaba las consecuencias de la ausencia de un miembro del equipo durante dos semanas: otras y otros compañeros tendrían que asumir 82 horas de trabajo no planificadas, lo que podría generar más estrés e incluso aumentar el riesgo de accidentes dentro del equipo.
Muchas empleadas y empleados interpretaron estas declaraciones como un reproche a su vida privada. La dependienta de Berna Olga Tanner* afirma: «Me parecen carteles irrespetuosos y poco profesionales. Se insinúa que actuamos con negligencia o incluso con mala intención». Según explica, tanto su equipo como el director de la filial han expresado quejas al respecto. Su compañero Stefan Lötscher* critica, sobre todo, que con este mensaje Migros interfiera indirectamente en el tiempo libre de las personas empleadas: «Eso pertenece al ámbito privado. ¿O es que ahora se espera que vivamos solo para Migros?». A su juicio, lo ocurrido encaja en un problema más amplio: «Se nos exige mucho, pero a cambio recibimos relativamente poco».
Sin embargo, Migros Aare tiene en realidad pocos motivos para este tipo de advertencias. Según las estadísticas de accidentes, los 2100 días de baja laboral ligadas a actividades en el tiempo libre equivalen a apenas 0,25 días por empleado/a al año, y eso sin incluir los accidentes deportivos ni los de tráfico. En cambio, en el conjunto del sector de la venta, la media de accidentes no laborales asciende a 2,43 días de baja por persona. En otras palabras, las y los empleados de Migros Aare parecen sufrir accidentes con mucha menos frecuencia que la media del sector. No obstante, las y los trabajadores informan de una creciente presión por ahorrar. Se están reduciendo los turnos y recortando las horas de trabajo, mientras aumenta la exigencia de flexibilidad para cubrir turnos de forma espontánea. Quienes no pueden hacerlo temen sufrir represalias a la hora de planificar los turnos de trabajo. Este clima de tensión ya ha llevado a varias personas a dejar el trabajo.
Tras una solicitud de información, finalmente reaccionó Migros Aare. La portavoz Neda Golafchan explicó que los carteles «no deberían haberse colocado de esa manera». Se trató de un malentendido interno; ni Recursos Humanos ni el departamento de Comunicación estuvieron involucrados. Por ello se retiraron, de manera inmediata, todos los anuncios de todas las filiales. Sobre las acusaciones de presión para ahorrar, Migros señaló que todo el sector del comercio se encuentra actualmente bajo una gran presión. Sin embargo, no se ha producido ningún cambio en la planificación del personal. La empresa sigue intentando atender lo mejor posible las necesidades de sus empleadas y empleados. Para algunas trabajadoras y trabajadores estas explicaciones llegan demasiado tarde. La dependienta Tanner y su compañero Lötscher ya han decidido reorientarse profesionalmente.
*Nombres ficticios