Sociedad
Migración

Nueva recopilación sobre mitos, realidades y perspectivas de la migración

- Anne-Sophie Zbinden

Un nuevo libro desmonta los mitos sobre la migración que se han arraigado en Suiza hasta llegar a sectores amplios de la sociedad. Y muestra el camino: alejarse de la política de chivos expiatorios del partido SVP/UDC para avanzar hacia soluciones concretas.

Pocos países se han beneficiado tanto de la migración a lo largo de los siglos como Suiza: ¿Swatch, Rolex, Ovomaltine? Sin la migración, estas orgullosas marcas suizas no existirían. ¿La obra del siglo del Gotardo? Sin migración, no habría sido viable, ni hoy ni en aquella época. ¿Los deportes de montaña? No los inventaron los suizos. La lista podría ser interminable y extenderse hasta el presente. La migración forma parte de la historia, del presente y del futuro de Suiza. A esta realidad se dedica la nueva antología «Suiza, país de migración. Mitos, realidades y perspectivas», editada por Pascal Zwicky. La migración no se considera aquí ni como un estado de excepción, ni como un «entusiasmo multicultural», sino como una realidad social, cuya forma de abordarla determina, en última instancia, si una sociedad está dispuesta a defender la democracia. Cinco mitos de la derecha bajo la lupa:

El mito de la «invasión extranjera»

Los partidos de derecha, como el partido SVP/UDC, marcan el discurso sobre la migración alimentando miedos y presentando soluciones simplistas. El politólogo Philipp Lutz escribe en su artículo que el tratamiento político de la migración suele decir más sobre la propia imagen que una sociedad tiene de sí misma y sobre sus miedos que sobre la migración en sí. En este contexto, resulta decisivo la exclusión de «los otros», es decir, de las personas migrantes. Pero, ¿quiénes son el «nosotros»? Para el partido SVP/ UDC, se trata del confederado empuñando la alabarda y defendiendo un idilio rural contra todo lo extranjero. Una evidente «figura fantástica», como escribe la ex política Sanija Ameti en su artículo. Sin embargo, el «nosotros» en Suiza siempre ha sido pluralista, ya que Suiza no tiene una lengua común, ni una religión común, ni una cultura común. Que el discurso de la derecha sobre la migración gira en torno a la división de la sociedad entre «nosotros» y «los extranjeros», independientemente de las realidades sociales, lo ilustra de manera ejemplar el origen del término «Überfremdung» (exceso de extranjeros / extranjerización) que, en esencia, sigue marcando la narrativa de la derecha hasta hoy: El secretario para las personas pobres de Zúrich, Carl-Alfred Schmid, fue el primero en mencionar la «Überfremdung» en 1900. En aquel entonces, la proporción de extranjeros era de apenas el 12 %.

El mito de la migración es el culpable de los atascos y los trenes abarrotados

Los atascos y los trenes abarrotados en las horas punta son una realidad. Sin embargo, esto tiene mucho que ver con las deficiencias estructurales y políticas. No se ha logrado, por ejemplo, trasladar la movilidad del coche al transporte público, ni ampliar suficientemente la infraestructura ferroviaria. La mitad de los trabajadores y trabajadoras siguen yendo al trabajo en su propio coche. Sin embargo, los trenes en Suiza registran una ocupación media de solo un tercio, escribe la presidenta de los Verdes, Lisa Mazzone. Fuera de las horas punta, los trenes no suelen ir llenos. El precio también es un factor decisivo: si se tiene en cuenta la inflación, los costes del transporte en coche han disminuido, mientras que los precios para los usuarios y usuarias del tren no han dejado de aumentar.

El mito de la migración como motivo de la urbanización excesiva de Suiza

Lisa Mazzone desmonta el fantasma de una Suiza «cubierta de hormigón» frecuentemente invocado por el partido SVP/UDC: el aumento de la superficie urbanizada no guarda relación directa con el crecimiento demográfico. Y es que, desde el final de la Primera Guerra Mundial, la superficie urbanizada en Suiza se ha multiplicado por cinco, mientras que, en el mismo periodo, la población apenas se ha duplicado. Por lo tanto, la superficie urbanizada crece mucho más rápido que la población. Paralelamente, el consumo medio de suelo en Suiza ha aumentado considerablemente: en 1980, una persona ocupaba una media de 34 metros cuadrados; en el año 2000, eran 44 metros cuadrados. En la jerga técnica, la urbanización descontrolada se denomina «Zersiedelung» y se frenó considerablemente con la revisión de la Ley de Ordenación del Territorio de 2013. Curiosamente, el partido SVP/UDC se opuso con vehemencia a dicha revisión. El objetivo de la revisión era densificar las zonas edificables existentes hacia el interior. Para que esto sea posible, los proyectos de construcción deben ser de alta calidad y socialmente sostenibles.

 

El mito de la migración como causa de la violencia contra las mujeres

En Suiza, el 95 % de todos los homicidios de mujeres son cometidos por hombres, muchos de ellos en el contexto de una relación de pareja. Los autores proceden de todos los estratos sociales, confesiones religiosas, niveles educativos y países de origen. Lo que los une a todos no es su nacionalidad, sino sus ideas sobre los roles de género y una necesidad de poder y control, escriben las autoras Miriam Suter y Natalia Widla. Las historias de migración o de huida son factores de riesgo y pueden conducir a la violencia. Pero no por el origen, sino por la pérdida de control. Reducir la violencia contra las mujeres a un «problema de los extranjeros» impide la identificación de soluciones reales. Porque los feminicidios y la violencia sexualizada no ocurren en los márgenes de la sociedad, sino en su centro. Esto no significa que las diferencias culturales sean irrelevantes. Pero el origen no es la causa principal.

El mito del caos en materia de asilo

El SVP/UDC insiste una y otra vez en que llegan demasiadas personas y que son las «equivocadas». Sin embargo, cuando la derecha habla de una proporción de tres cuartas partes de «personas refugiadas falsas», se trata de una grave tergiversación, escribe el político de Los Verdes Balthasar Glättli. Porque no es la tasa de asilo, sino la tasa de protección —que engloba el asilo y la acogida provisional— la que muestra si realmente hay personas que necesitan protección y buscan refugio entre nosotros o no. Y esta tasa fue, de media, del 75 % entre 2014 y 2023. Esto demuestra claramente que no llegan demasiadas personas, ni son las «equivocadas», sino que la mayoría de las personas que llegan están necesitadas de protección.

Sanija Ameti, Lisa Mazzone, Nadja Mosimann, Cédric Wermuth, Pascal Zwicky (Hrsg.):
Migrationsland Schweiz. Mythen, Realitäten und Perspektiven (Suiza, país de migración. Mitos, realidades y perspectivas). Editorial edition 8, 264 páginas. Con una contribución de la presidenta del Unia Vania Alleva.

Lanzamiento:
Zúrich: 20 de mayo, a las 19h, en la “Zentralwäscherei”

El libro puede descargarse aquí: 2026_DN_Migrationsland-Schweiz.pdf

Anne-Sophie Zbinden es la redactora jefa del periódico sindical “Work” ( ver pinchando en “Workzeitung”)