Dos días de interesantes debates en más de 25 talleres. Foto: Hilmi Gashi
Vida en Suiza
Migración
Política
Congreso del movimiento para el asilo y la migración

Reclaim mobility, freedom, rights (Reivindicar movilidad, libertad, derechos)

- Hilmi Gashi

Los días 28 y 29 de noviembre de 2025 se celebró en el centro cultural PROGR de Berna un congreso de dos días de duración del movimiento para el asilo y la migración. Con 24 talleres, varias sesiones plenarias, un gran "World Café" y un programa de cine complementario, el congreso abarcó la amplia paleta de políticas de asilo y migración en Suiza. El congreso fue organizado por Solidarités sans frontieres, una asociación que lleva décadas defendiendo los derechos fundamentales de todas las personas en Suiza.

El congreso reunió a activistas, voluntarias y voluntarios, colectivos políticos y organizaciones de base, grupos de migrantes autoorganizados, así como, expertas y expertos en materia jurídica. Su objetivo fue dar un nuevo impulso al movimiento suizo en defensa del derecho al asilo y la migración. Durante el encuentro, las personas participantes se tomaron el tiempo necesario para reflexionar colectivamente sobre el trabajo político, intercambiar experiencias y aprender unas de otras. «Hemos creado un espacio para el intercambio de ideas, la creación de redes y el desarrollo de estrategias eficaces de cara al futuro», afirma Simon Noori, secretario político de Solidarités sans frontières.

La infraestructura de solidaridad

Las numerosas discusiones en los talleres, mesas redondas y los intercambios informales entre las personas participantes pusieron de relieve, de manera clara, la existencia de un movimiento fuerte y diverso. Un movimiento compuesto por personas de distintos orígenes, edades y trayectorias profesionales que, día tras día y a menudo de forma invisible, sostiene una infraestructura de solidaridad frente al control migratorio, el racismo estructural, la precarización y la violencia. Igualmente destacables son las múltiples formas de resistencia basadas en el empoderamiento de las personas directamente afectadas y de quienes las apoyan de manera solidaria. Juntas, luchan contra la discriminación racial, por el derecho de residencia y por una participación plena e igualitaria en la vida democrática. 

En su reflexión final, Sophie Guignard, secretaria política, afirmaba: «Las fronteras no son simplemente unas líneas en el mapa: son relaciones de poder e instrumentos de dominio - un continuo de violencia simbólica, psicológica y, a veces, mortal. Las fronteras matan, humillan y aíslan». 

 

Un congreso que anima a seguir luchando

Una palabra que resonó con frecuencia durante el congreso fue «valentía». Para algunas personas, la valentía significa dejar atrás el miedo: se trata de desobediencia civil, pero también de aprender a desafiarlo, de cuestionar la retórica de la extrema derecha y de mantener la esperanza. La creatividad, la resistencia y la valentía son fundamentales; no perder la esperanza también lo es. La esperanza en la sociedad civil es especialmente importante.«Podemos utilizar los instrumentos de la política institucional, pero no debemos permitir que nos dicten lo que tenemos que hacer ni esperar a que nos marquen el camino. Tenemos que mostrar lo que es necesario. Tenemos que exigir la libertad de movimiento y los mismos derechos para todas las personas», concluyó Sophie Guignard. Para lograrlo, es esencial seguir adelante y actuar, cada cual a su manera y según sus posibilidades. El movimiento necesita encuentros como este para intercambiar ideas, establecer redes de colaboración y fortalecerse mutuamente.