El cierre de las negociaciones salariales supone una mejora real para muchas trabajadoras y trabajadores. No obstante, aún queda un largo camino por recorrer. Los salarios reales llevan más de una década estancados y continúan rezagados respecto a la evolución de la productividad. Por ello, la negociación colectiva y los aumentos salariales generalizados siguen siendo herramientas fundamentales para avanzar hacia una mayor justicia salarial.
La inflación es actualmente muy baja, entre el 0,1 % y el 0,2 %. Por eso, los salarios de muchas trabajadoras y trabajadores han sufrido un aumento real. Un aumento salarial real significa que los salarios suben más que los precios, es decir, que, incluso teniendo en cuenta el aumento de los precios, el salario neto sigue siendo más alto. En el sector de la construcción y en los ramos afines a la construcción se han negociado, a menudo, aumentos salariales generales que, en muchos casos, han sido suficientes para lograr pequeños aumentos salariales reales. En la industria, por el contrario, solo se producen aumentos salariales individuales. En muchos sectores con salarios bajos se ha incremenado el salario mínimo de manera sustancial. Es el caso, por ejemplo, del sector de la limpieza en la Suiza alemana, los servicios de seguridad privada y las tiendas de las gasolineras. También se han aumentado los salarios mínimos en el sector de las empresas de trabajo temporal. Algunos empleadores se mostraron extremadamente duros en las negociaciones salariales. Coop y Fenaco se negaron a aplicar aumentos salariales generales, por lo que las negociaciones fracasaron. Y en Nestlé, en su sede de Lausana, y en Nespresso, incluso se han congelado los salarios.
Sin embargo, los aumentos salariales resultan insuficientes para compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años. El fuerte encarecimiento de los precios, los alquileres y las primas de los seguros médicos ha supuesto una carga creciente para las trabajadoras y los trabajadores. Los salarios reales llevan una década estancados y crecen a un ritmo inferior al de la productividad laboral. Así, Mientras que las y los trabajadores son cada vez más productivos, sus salarios se estancan y están lejos de ir a la par con el aumento del coste de la vida.
Este año vuelve a quedar claro que los aumentos salariales individuales no son suficientes. Se necesitan aumentos salariales significativos para todas y todos. Las negociaciones salariales colectivas y los sindicatos son fundamentales para lograr avances en materia salarial.
Fr. 15.– general,
Fr. 5.– individual
Industrias MEM
Energía
Industria alimentaria y de bebidas
0,1% general,
0,65% individual,
50 francos para dos tercios de las personas empleadas hasta 4750 francos en la industria alimentaria
Union Central-schweizerischer Cigarrenfabrikanten (UCIFA)
(Unión Central Suiza de Fabricantes de Tabaco)
0,3% general,
0,7% individual
CCT du secteur du paysagisme Fribourg, Neuchâtel, Jura et Jura bernois
(CCT del sector del paisajismo de Friburgo, Neuchâtel, Jura y Jura bernés)
Fr. 20.– general,
Fr. 30.– individual
CCT Segunda obra Romandía (yeso-pintura, oficios ligados a la madera, …)