Tras el exitoso rechazo de la «iniciativa del caos» del partido SVP/UDC, hemos hablado con Vania Alleva, presidenta del Unia. La entrevista se centra en la exitosa movilización del sindicato durante la campaña, así como en las razones que han llevado a lograr la victoria en las urnas. Además, analizamos el discurso sobre la migración en Suiza y hablamos sobre los siguientes pasos a seguir y las lecciones aprendidas de cara al futuro.
Sí. Me siento enormemente aliviada por haber podido repeler el ataque contra derechos fundamentales de las y los trabajadores. De que hayamos defendido el derecho a la libre circulación de personas y el derecho a establecerse en Suiza con un permiso de residencia en regla y poder traer a la familia, o bien, poder trabajar en un país de la UE... Hemos defendido ese derecho. Y con ello, el inhumano estatuto de temporero queda definitivamente sepultado.
Ha habido cientos de afiliadas y afiliados activos, secretarios y secretarias sindicales, movilizando en las empresas, en la calle, en las asambleas organizadas al efecto, hablando con la gente y aclarando sus dudas. Esto ha sido sumamente importante.
Por un lado, a muchas personas les sorprendió que una iniciativa tan extrema e inhumana llegara siquiera a someterse a votación. Y, por otro lado, también era importante mostrar a otras personas lo que realmente se escondía detrás de la iniciativa: que no se trataba de la sostenibilidad, sino de ataques a los derechos de las y los trabajadores. Estos dos aspectos estuvieron muy presentes en las asambleas.
Mostrando cuál es la realidad tal y como se vive. Suiza es un país marcado por la diversidad, y es precisamente en esa diversidad donde reside la fuerza de Suiza. Es importante que las y los trabajadores no se dejen enfrentar entre ellos. Si se ataca a unos, eso repercute en el conjunto de trabajadores y trabajadoras. Pero es importante que abordemos juntos los problemas reales existentes, los problemas con los alquileres y el poder adquisitivo, que afectan precisamente a los trabajadores y trabajadoras —a todos y todas—. Y estoy convencida de que así es como avanzaremos.¡Uniti siamo forti!